Manicure en apuros

Me da pena confesar que hago parte del grupo de vivos que habita esta sociedad. Nací despierta, avispada, ventajosa, ‘abeja’, de sangre judía o como le quieran llamar. Y no es mucho lo que puedo hacer al respecto. Tan sólo, vivir con ello y admitirlo públicamente. La semana pasada, por ejemplo, tenía un almuerzo de…