Voz en off

Si esperamos a perfeccionar un proyecto para compartírselo al mundo, muy seguramente nunca lo llevaremos a cabo. Por eso, es mejor echarlo a andar y hacerle ajustes sobre la marcha. Recuerdo que cuando estaba a punto de graduarme de Comunicación Social y Periodismo soñaba con ser presentadora de TV. Quizás por la idea que nos…

Cuarentena minimalista

Cuando me preguntan dónde vivo, nunca sé qué responder. De hecho, al llegar a USA y escuchar que el oficial de inmigración me dice: “Welcome home (Bienvenida a casa)”, me suena extraño. Y es que, si bien tengo una Green Card que me acredita como residente de ese país, cada vez que regreso a Colombia,…

Shopping espiritual

Hace algunas semanas por poco atraco un supermercado. Sí, así como lo oyen. Estuve, en cuestión de segundos, de pasar de ser una honorable ciudadana a convertirme en una repudiada ladrona. El culpable: un suculento surtido de carnes maduradas con el que me topé en una nevera mientras hacía las compras de la semana. Tengo…

Aniversario COVID-19

Carta a mi esposo, quien la recibirá en su correo al mismo tiempo que mis lectores… La lección más valiosa y poderosa que aprendí el fin de semana pasado durante el curso de Eneagrama, dictado por el genio emocional Borja Vilaseca, fue que un maestro espiritual no es aquel que nos inspira ni que nos…

¿Basura o reciclaje?

El día en que conocí a Estela supe que era una mujer de ‘raca mandaca’, de esas que no se le achicopalan a nada. Fuerte, determinada, robusta de mente y de cuerpo, ‘camelladora’, como le decimos en Colombia a las personas que trabajan duro y parejo.  A primera vista, se le nota que es una…

Niño a bordo

Siempre me cercioro de reservar la ventana cuando viajo en avión, pero en esta oportunidad, para poder quedar junto a mi esposo, me tuve que decidir por el pasillo. Desde allí, si bien no me pude despedir de Bogotá durante el despegue, lo cual me ahorró unas cuantas lágrimas, sí pude notar la presencia de…

¡Me gané la lotería!

El calor era infernal. La app del clima marcaba más de 40 grados centígrados en Austin, ciudad en la que residimos, así que no quedaba más que refrescarnos de alguna manera. Se me antojaba un açaí bowl, que venden en la esquina del edificio y que me recuerda a los granizados que comía de niña:…